
Stéphanie lleva los pendientes Lotus XL.
Stéphanie Oonk posee una mirada guiada por la intuición, la calma y una profunda atención a los detalles. Su sensibilidad visual se manifiesta tanto en la creación de imágenes como en la manera en que observa el mundo.
Lo que me atrae de su trabajo es como, a través de una estética serena y depurada, construye composiciones donde la simplicidad convive con una delicada precisión, ya sea al elegir un espacio, al componer una fotografía o al reunir prendas y objetos.
Acompáñanos en esta entrevista de Persona Series sobre su sensibilidad y estética, la atención al detalle y un profundo respeto por la artesanía y el tiempo.
Soy Stéphanie, directora creativa y de marketing, basada en Ámsterdam. La fotografía siempre ha sido un lenguaje natural para mí.
Mi trabajo está guiado por la intuición y la simplicidad. Me centro en la luz, la textura y el movimiento, creando imágenes que se sienten silenciosas y honestas.
¿Cómo ha evolucionado tu visión artística desde tus inicios hasta hoy? ¿Cómo ha sido el proceso de encontrar un equilibrio entre la simplicidad y el detalle en tus imágenes?
Desde muy joven me ha atraído la creación, la fotografía y el cine. Durante las vacaciones familiares siempre sentía curiosidad por las cámaras y por capturar momentos. Durante mis estudios esa curiosidad se profundizó y, poco a poco, pasó a formar parte de mi vida cotidiana. Creo que la mirada de cada persona se construye a lo largo de los años, a través de observar, sentir y afinar el gusto.

Los pendientes Lotus XL sobre la agenda de Stéphanie.
Has trabajado durante una década en Róhe mientras seguías desarrollando tus propios proyectos personales. ¿Cómo se influyen y enriquecen estas dos facetas de tu trabajo?
En Róhe trabajo como directora de marketing y siempre he tenido un rol creativo muy amplio, que va desde la dirección artística y la fotografía hasta la comunidad y el PR, la web y el storytelling, así como la estrategia de marca. Junto al equipo, ayudo a dar forma al lenguaje visual y a seguir construyendo el universo de la marca. Róhe está profundamente alineada con mi gusto personal, lo que crea una superposición muy natural. Mi trabajo personal, en cambio, me permite explorar la cultura y, por ejemplo, el bodegón en la naturaleza. Ambos mundos se nutren entre sí y me mantienen creativamente equilibrada.
La serenidad que transmiten tus fotografías parece surgir de un lugar muy íntimo. ¿Qué rituales o pequeñas pausas acompañan tu proceso creativo?
La calma es algo que busco conscientemente en este mundo en constante cambio en el que vivimos. Crear espacio para la quietud es esencial para mí.
Me gusta empezar las mañanas con una sesión de yoga vinyasa, tomar duchas de infrarrojos antes de dormir y preparar comida nutritiva para la semana. También intento crear más momentos offline para mí, como leer o escribir, que ayudan a que mi creatividad fluya. Estos rituales me ayudan a enraizarme y a cuidar mi cuerpo y mi mente.

Tu fotografía muestra una gran atención a las líneas y a la materialidad. ¿Qué aspectos del mundo cotidiano captan primero tu atención?
La luz, el movimiento y la forma suelen ser lo primero que noto. Dependiendo del proyecto, trabajo de manera intuitiva, pero muy a menudo mi fotografía está guiada por la sensación y el instinto.
Al centrarte en los materiales y en sus particularidades, ¿cómo conectas con la artesanía y qué papel juega en tu visión creativa?
Me atrae la artesanía que está arraigada en el tiempo y la tradición. Me inspiran especialmente los pequeños negocios, a menudo familiares, que han perfeccionado su oficio a lo largo de generaciones. Este enfoque da lugar a piezas que se sienten reflexivas y duraderas, y moldea profundamente la manera en que me relaciono con los objetos y las marcas.
¿Cómo ha evolucionado tu estilo personal a lo largo de los años?
Se ha vuelto más atemporal y sencillo. Me siento más atraída por piezas que perduran en el tiempo en lugar de ser estacionales, objetos y prendas que puedan acompañarme durante muchos años.

¿Cuáles son las piezas más significativas de tu colección de joyería y cómo ha sido el proceso de construirla?
Tengo muy pocas piezas. Colecciono de forma lenta e intuitiva, a menudo vinculando cada joya a un significado o a un recuerdo. Para mí, la joyería tiene más que ver con la expresión y la memoria que con la cantidad.
¿Hay alguna pieza que guarde un recuerdo especial?
Un collar que recibí por mi 30 cumpleaños el año pasado. Se siente atemporal y personal, algo que sé que atesoraré el resto de mi vida.
¿Qué destacarías de la joyería de Carla Souto?
Los pendientes se sienten increíblemente delicados y, al mismo tiempo, tienen una gran presencia. Se percibe claramente la artesanía y la historia que hay detrás. Son piezas con carácter propio, que se sostienen por sí solas y expresan sin necesidad de palabras.